Los suelos de parquet tienen una serie de ventajas en relación a otro tipo de suelos. La madera es un material noble, que aporta calidez al ambiente y que es un aislante natural capaz de regular en cierta medida la temperatura de tu hogar.

Un suelo de parquet te puede acompañar toda la vida, si bien es cierto que necesita ciertos mantenimientos.

 

Limpieza diaria

Para limpiar un suelo de parquet hay que utilizar un limpiador de suelos especial para madera. Al ser una superficie delicada te recomendamos hacer una prueba en una pequeña franja para ver cómo reacciona antes de aplicarle un nuevo jabón a toda la superficie.

Diluye una pequeña cantidad de producto en un cubo de agua limpia, preferiblemente tibia. Si el suelo de parquet está muy sucio utiliza agua caliente.

Para aplicar el agua jabonosa utiliza una fregona y escúrrela bien. Después, seca todo el suelo con una mopa de algodón.

También puedes hacer un limpiador de parquet casero con vinagre y jabón: en un cubo de 4 litros de agua, disuelve 50 ml de vinagre blanco y una cucharada de jabón neutro.

 

Eliminar arañazos

No se eliminan igual los arañazos leves que las marcas profundas en el parquet. Un arañazo ligero se puede reparar con un producto reparador, teniendo cuidado de que sea del mismo color que el parquet de tu casa.

Los arañazos más profundos deben rellenarse con ceras especiales. Estás ceras tienen forma de barra y se aplican directamente sobre el arañazo. 

Con un tipo de arañazo especialmente profundo también habrá que lijar el piso utilizar una masilla de superficie.

 

Recuperar el brillo de tu suelo de madera

Para recuperar el brillo de tu suelo de parquet mezcla agua y vinagre a partes iguales en un pulverizador. Después rocía toda la superficie de parquet. 

Pasa una mopa por todo el suelo para impregnar uniformemente y por último elimina los restos del vinagre blanco con agua tibia.

limpiar el parquet

 

Nutrir la madera del suelo

Cuando nuestro suelo se ve envejecido y la madera seca y rancia, es porque necesita ser hidratada. Para hidratar la madera de nuestro parquet y recuperar el brillo podemos aplicar aceite de oliva, teca, de linaza o de pino. Lo administramos con un paño de algodón teniendo en cuenta que la madera debe absorber el aceite, así que mejor no pasarnos con la cantidad. 

Será mejor no pisar el suelo hasta que esté completamente seco.

Te recomendamos hidratar tu parquet cada dos o tres meses para que esté siempre perfecto.

 

Las manchas difíciles.

Para eliminar manchas del suelo de parquet ahí variadas técnicas. Puedes aplicar un limpiador en crema en la zona y después fregarlo con un paño humedecido.

Si la mancha es de grasa, te recomendamos absorber esa grasa con polvos de talco, dejar actuar durante un par de horas y retirarlo con papel de cocina. Después limpiar el parquet como lo harías habitualmente.

Si la mancha de grasa es vieja y no se puede recoger con polvos de talco, se pueden quitar frotando la mancha con un paño untado en vodka.

Si se produce una mancha de sangre deberás limpiarla con agua fría inmediatamente. En caso de que la mancha sea un poco profunda o se haya secado, puedes usar agua oxigenada.

 

Mantenimiento de parquet

Para que tu suelo de parquet se vea siempre perfecto, lo ideal es llevar un mantenimiento. Hay trucos que te ayudarán a mantener el parquet en perfectas condiciones y que son pequeños cambios que no afectarán tu día a día.

  • No arrastres los muebles por el suelo porque lo pueden arañar. En las patas de los sillas pega un círculo de fieltro para que al moverlas se deslicen y no dañen la madera.
  • Al fregar el suelo evita encharcamientos. El exceso de agua puede hacer que las tablillas se levanten.
  • Evita también la exposición directa al sol. 
  • Para retirar el polvo del suelo es preferible usar una aspiradora que una escoba.